{"id":106,"date":"2008-08-01T12:42:07","date_gmt":"2008-08-01T10:42:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/?p=106"},"modified":"2019-02-20T12:44:57","modified_gmt":"2019-02-20T11:44:57","slug":"el-caso-de-la-chilena-gladys-di%c2%adaz-examen-del-expediente-sobre-la-liberacion-de-una-detenida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/2008\/08\/01\/el-caso-de-la-chilena-gladys-di%c2%adaz-examen-del-expediente-sobre-la-liberacion-de-una-detenida\/","title":{"rendered":"El caso de la chilena Gladys D\u00ed\u00adaz &#8211; Examen del expediente sobre la liberaci\u00f3n de una detenida"},"content":{"rendered":"<p><strong>por Dieter Maier<\/strong>, julio de 2008<\/p>\n<p>El MIR chileno fue una organizaci\u00f3n de la nueva izquierda latinoamericana guiada por el ejemplo de Cuba, que realiz\u00f3 algunas acciones directas siguiendo el modelo de la guerrilla urbana durante los a\u00f1os sesenta. No obstante, como resultado de la discusi\u00f3n sobre la derrota de otros grupos guerrilleros de Am\u00e9rica Latina, apoy\u00f3 en forma cr\u00ed\u00adtica al gobierno popular instaurado despu\u00e9s de la victoria electoral del socialista Salvador Allende. El MIR ten\u00ed\u00ada su base en las universidades, poblaciones y en sectores de campesinos, desde donde organiz\u00f3 las ocupaciones de latifundios. Con posterioridad al golpe de 1973 preconiz\u00f3 la lucha armada, a\u00fan sin contar con los recursos para llevarla a cabo. El servicio de inteligencia DINA logr\u00f3 desarticular al MIR recurriendo a la tortura sistem\u00e1tica de los militantes detenidos. El MIR nunca tuvo m\u00e1s de 1.000 militantes, pero s\u00ed\u00ad una cantidad considerablemente mayor de simpatizantes en sus organizaciones de frente de masas.<\/p>\n<p>La periodista de radio y televisi\u00f3n, Gladys D\u00ed\u00adaz, nacida el 10 de julio de 1936, era una de las m\u00e1s conocidas personalidades del MIR. Despu\u00e9s del golpe pas\u00f3 a la clandestinidad y fue detenida el 20 de febrero de 1975 en Santiago, siendo torturada en un centro de detenci\u00f3n secreto de la DINA. En esta primera fase de la detenci\u00f3n, llamada \u201cincomunicaci\u00f3n\u201c, los detenidos pod\u00ed\u00adan \u201cdesaparecer\u201c en cualquier momento sin dejar rastro, porque las autoridades negaban tenerlos en su poder. Esta fase duraba el tiempo necesario para que los agentes de la DINA pudieran arrancarle informaci\u00f3n \u00fatil a los prisioneros, lo que pod\u00ed\u00ada variar desde un par de d\u00ed\u00adas hasta algunas semanas, pues despu\u00e9s de este tiempo sus contactos en la clandestinidad eran advertidos y suspend\u00ed\u00adan los encuentros secretos. Gladys D\u00ed\u00adaz estuvo incomunicada durante 80 d\u00ed\u00adas en el centro de torturas de Villa Grimaldi en Santiago.<\/p>\n<p>El grupo Chile de Amnist\u00ed\u00ada Internacional en Francfort del Meno (RFA1)(1) y otros grupos de solidaridad denunciaron la situaci\u00f3n que viv\u00ed\u00ada Gladys D\u00ed\u00adaz. Uno de los recursos para detener la tortura y detenci\u00f3n de un prisionero era conseguirle un puesto de trabajo en Alemania, lo que adem\u00e1s era la condici\u00f3n para incorporar a esa persona en la iniciativa de acogida de los prisioneros pol\u00ed\u00adticos chilenos en la RFA. Gracias a la intermediaci\u00f3n de Amnist\u00ed\u00ada Internacional, Gladys D\u00ed\u00adaz recibi\u00f3 una oferta de trabajo de la \u201cFundaci\u00f3n Cogesti\u00f3n\u201c (Stiftung Mitbestimmung) de la Confederaci\u00f3n de Sindicatos alemanes (DGB), que posteriormente ser\u00ed\u00ada la Fundaci\u00f3n Hans-B\u00f6ckler.<\/p>\n<h2>Revisi\u00f3n antiterrorista<\/h2>\n<p>La embajada alemana en Santiago, a la cual se hab\u00ed\u00ada enviado la oferta de trabajo, \u201cestuvo facultada hasta marzo de 1976 para rechazar, sin consulta al gobierno alem\u00e1n, las solicitudes de los miristas que buscaban ser incorporados en la iniciativa de acogida\u201c, hecho que era totalmente desconocido para los grupos de solidaridad con Chile. La embajada rechazaba desde un principio a los militantes del MIR. Al parecer, la embajada se refiere a esta selecci\u00f3n previa cuando responde a Gladys D\u00ed\u00adaz: \u201cpor razones de seguridad\u201c no existe \u201cpor el momento ninguna posibilidad de acogida en la Rep\u00fablica Federal de Alemania\u201c. En la misma carta a\u00f1ade: la Fundaci\u00f3n Cogesti\u00f3n, que hab\u00ed\u00ada ofrecido un puesto de trabajo a Gladys D\u00ed\u00adaz para facilitar su acogida, deber\u00ed\u00ada \u201cpedir informaci\u00f3n lo m\u00e1s detallada posible sobre el pasado de sus protegidos\u201c a Amnist\u00ed\u00ada Internacional (que impulsaba la iniciativa de acogida de la RFA para los prisioneros pol\u00ed\u00adticos chilenos junto a la Diakonischen Werk) y ofrecerle trabajo s\u00f3lo a aqu\u00e9llos que no representen un riesgo de seguridad. La embajada cataloga al MIR como una organizaci\u00f3n terrorista con m\u00e1s de 8.000 militantes durante el gobierno de Allende (carta de la embajada alemana al Ministerio de Relaciones Exteriores alem\u00e1n del 14.5.1975, ZA (2)2 108.031).<\/p>\n<p>En cambio, el Ministerio del Interior de la RFA estaba dispuesto a incluir en la iniciativa de acogida a los miristas detenidos y amenazados con la tortura y el asesinato y asumi\u00f3 la revisi\u00f3n de la seguridad. Hubo reuniones con el Ministro de Estado Hans-J\u00fcrgen Wischnewski y con el subsecretario adjunto J\u00fcrgen Schmude. Amnist\u00ed\u00ada Internacional tambi\u00e9n abog\u00f3 por Gladys D\u00ed\u00adaz ante el Ministerio del Interior. El Departamento 3 del Ministerio de Relaciones Exteriores apoy\u00f3 los reparos de la embajada y una decisi\u00f3n en favor de la pr\u00e1ctica anterior de no admitir el ingreso de miristas en la RFA. El resultado de las negociaciones fue que se realizar\u00ed\u00ada una revisi\u00f3n caso a caso y que los miristas, a quienes se les otorgara el asilo, deb\u00ed\u00adan firmar una declaraci\u00f3n y contar con una especie de garante en la RFA.<\/p>\n<p>Johannes von Marr\u00e9, consejero de legaci\u00f3n en la Canciller\u00ed\u00ada, revisaba durante los fines de semana \u201cdecenas de expedientes recopilando informaci\u00f3n sobre el MIR para Wischnewski, quien es repetidamente atacado por rechazar a los miristas (entre otros a Gladys D\u00ed\u00adaz)\u201c (carta de la Canciller\u00ed\u00ada a la Embajada alemana del 8.9.1975, ZA 100.786)<br \/>\nEl 27 de abril de 1976, cuando el Ministro del Interior decidi\u00f3 autorizar el ingreso de Gladys D\u00ed\u00adaz, la embajada \u201crecibi\u00f3 la noticia con sorpresa\u201c y manifest\u00f3 su temor de que se propagara el terrorismo internacional en la RFA (carta de la Embajada alemana a la Canciller\u00ed\u00ada, del 31.5.1976, ZA 108.031). La extra\u00f1eza era rec\u00ed\u00adproca, como lo sabe el autor por haber participado en ese entonces en las negociaciones con el Ministerio del Interior alem\u00e1n. El Subsecretario adjunto Schmude consideraba que la designaci\u00f3n del embajador alem\u00e1n en Santiago, Erich Str\u00e4tling, hab\u00ed\u00ada sido una mala elecci\u00f3n.La DINA hac\u00ed\u00ada \u201cdesaparecer\u201c a sus detenidos sac\u00e1ndolos de sus centros de detenci\u00f3n secretos y entreg\u00e1ndolos a un comando de exterminio. Gladys D\u00ed\u00adaz fue sacada cinco veces desde el centro de detenci\u00f3n en que se encontraba y, cada vez que eso suced\u00ed\u00ada, parec\u00ed\u00ada que fuera a ser \u201cdesaparecida\u201c. En esas ocasiones era trasladada durante horas o d\u00ed\u00adas a un lugar desconocido, donde no suced\u00ed\u00ada nada, y luego era devuelta al centro original. En una de esas situaciones es posible reconstruir lo ocurrido: un miembro del grupo Chile de Amnist\u00ed\u00ada Internacional llam\u00f3 a la embajada de Chile en Bonn y pregunt\u00f3 por la situaci\u00f3n de Gladys D\u00ed\u00adaz. La respuesta fue que ella no estaba detenida. Amnist\u00ed\u00ada Internacional inici\u00f3 inmediatamente una acci\u00f3n de env\u00ed\u00ado de telegramas. En la DINA deben haber pensado que ciertos poderes supremos se hab\u00ed\u00adan conjurado en su contra y los agentes decidieron dar pie atr\u00e1s y la devolvieron al centro original. Gladys D\u00ed\u00adaz se transform\u00f3 en un caso emblem\u00e1tico. Una vez que ambos Estados comenzaron a negociar su liberaci\u00f3n y la dictadura ya no la pod\u00ed\u00ada torturar, fue puesta en una celda junto a Luis Corval\u00e1n, el detenido m\u00e1s prominente del Partido Comunista, por cuya liberaci\u00f3n tambi\u00e9n cursaba una campa\u00f1a internacional.<\/p>\n<p>Entre los \u201cpeticionarios\u201c que abogaron por la liberaci\u00f3n de Gladys D\u00ed\u00adas frente al Ministerio de Relaciones Exteriores alem\u00e1n se contaban el escritor Gerhard Zwerenz y su esposa Ingrid, la periodista berlinesa Vera Gasenow, los acad\u00e9micos Elmar Altvater, Klaus Knothe y Peter von Oertzen y la asociaci\u00f3n de la iglesia protestante alemana Diakonische Werk.<br \/>\nAl igual que otros militantes detenidos del MIR, Gladys D\u00ed\u00adaz debi\u00f3 firmar una declaraci\u00f3n en la que se compromet\u00ed\u00ada \u201ca abstenerse de realizar cualquier actividad pol\u00ed\u00adtica en la RFA que pudiera atentar contra el orden y la seguridad p\u00fablicos o la formaci\u00f3n de voluntad pol\u00ed\u00adtica u otros intereses importantes\u201c de la RFA. Un pastor evang\u00e9lico de Hamburgo actu\u00f3 como garante. S\u00f3lo entonces fue trasladada desde la prisi\u00f3n hacia el aeropuerto, para volar desde all\u00ed\u00ad a Hamburgo acompa\u00f1ada de su peque\u00f1o hijo.<\/p>\n<p>Como pude constatarlo en una conversaci\u00f3n con ella, no ten\u00ed\u00ada pr\u00e1cticamente ning\u00fan conocimiento acerca de la RAF (Rote Armee Fraktion &#8211; Fracci\u00f3n Ej\u00e9rcito Rojo3) (3) y se mantuvo alejada de las presentaciones p\u00fablicas y actividades pol\u00ed\u00adticas que pudieran afectar la pol\u00ed\u00adtica alemana. Para los miristas exiliados en Alemania eran tab\u00fa los contactos con la RAF. Gladys D\u00ed\u00adaz permaneci\u00f3 poco tiempo en la RFA, viaj\u00f3 a Nicaragua y volvi\u00f3 a Chile tan pronto como le fue posible hacerlo. En la actualidad est\u00e1 finalizando estudios de sicolog\u00ed\u00ada y sigue empe\u00f1ada en la posibilidad de construir una sociedad mejor y m\u00e1s justa, s\u00ed\u00adn militancia politica.<\/p>\n<h2>El embajador antiterrorista<\/h2>\n<p>La embajada alemana no afloj\u00f3 su postura ni siquiera cuando Gladys D\u00ed\u00adaz ya estaba en Alemania. El 5 de julio de 1977 inform\u00f3 al Ministerio de Relaciones Exteriores que el MIR planificaba \u201cactos terroristas, sabotaje y acciones guerrilleras\u201c y, reduciendo las cifras aportadas anteriormente por ella misma, agrega que \u201cen 1971 ten\u00ed\u00ada cerca de 6.000 militantes\u201c. \u201cHay una alta probabilidad de que hayan existido o existan a\u00fan conexiones con los c\u00ed\u00adrculos terroristas alemanes\u201c, con lo que alud\u00ed\u00ada a la supuesta participaci\u00f3n de una chilena en el plan de secuestrar a un pol\u00ed\u00adtico sueco para exigir la liberaci\u00f3n de los prisioneros de la RAF. La embajada alemana en Santiago consideraba que si se autorizaba a los miristas a ingresar a la RFA eso era un peligro para la embajada y los consulados chilenos en Alemania. No s\u00f3lo los violentistas detenidos eran una amenaza, sino tambi\u00e9n las \u201cOrganizaciones y propagandistas\u201c del MIR. Por ello, recomend\u00f3 \u201cponer especial atenci\u00f3n\u201c en tres miristas que viv\u00ed\u00adan en Alemania, lo que s\u00f3lo se puede interpretar como un llamado a vigilarlos: Gladys D\u00ed\u00adaz, Carlos Liberona y Roberto Moreno (Min. Relac. Ext. ZA 108.017). Se agrega que Gladys D\u00ed\u00adaz \u201cno es una simpatizante\u201c, sino la redactora en jefe de una estaci\u00f3n de radio del MIR. \u00bfPor qu\u00e9, en lugar de ella, no se autoriza el ingreso de aquellos \u201cchilenos que no han sido clasificados como extremistas\u201c, de adeptos al gobierno popular de Allende? Adem\u00e1s, interceder por \u201cprominentes extremistas de izquierda\u201c da\u00f1a la reputaci\u00f3n de la RFA y de su \u201cpol\u00ed\u00adtica moderada y equilibrada\u201c; seg\u00fan la embajada, para realizar gestiones humanitarias \u201cse necesita tener buenos contactos con los c\u00ed\u00adrculos gubernamentales chilenos\u201c, lo que se ve amenazado por la decisi\u00f3n del gobierno alem\u00e1n. La carta de cinco carillas contiene muchos detalles sobre el MIR y formulaciones t\u00ed\u00adpicas de la DINA, que no pueden atribuirse a fuentes internas de la embajada.<\/p>\n<p>El embajador Str\u00e4tling, anterior embajador en Sud\u00e1frica, se alinea en la derecha pol\u00ed\u00adtica y simpatiza m\u00e1s con la dictadura de Pinochet que con la pol\u00ed\u00adtica del gobierno alem\u00e1n. En 1977, cuando Amnist\u00ed\u00ada Internacional present\u00f3 por primera vez las pruebas de asesinatos y torturas en Colonia Dignidad, Str\u00e4tling las refut\u00f3, sin conocer esa documentaci\u00f3n y bas\u00e1ndose en los argumentos que le hab\u00ed\u00ada proporcionado la propia colonia. Seg\u00fan lo informado por ex colonos, los maestros de la colonia realizaron trabajos de renovaci\u00f3n en la residencia del embajador y aprovecharon la oportunidad para instalar algunos micr\u00f3fonos ocultos. Por la noche, Str\u00e4tling ofrec\u00ed\u00ada bebidas alcoh\u00f3licas a los maestros, que ellos rechazaban, pero a las cuales el embajador era muy aficionado. Colonia Dignidad y la DINA, aliada con ella, deben haber estado muy bien informados sobre los asuntos internos de la embajada. El Servicio de Inteligencia Exterior de la RFA recurr\u00ed\u00ada a Colonia Dignidad para recibir informaci\u00f3n sobre los detenidos chilenos que solicitaban asilo en la RFA. El trabajo de solidaridad, sin tener c\u00f3mo saberlo, hab\u00ed\u00ada tocado una relaci\u00f3n secreta y muy precaria.<\/p>\n<h2>Raz\u00f3n de Estado o Derechos Humanos<\/h2>\n<p>El conflicto sobre el asilo de Gladys D\u00ed\u00adaz y otros miristas se fue transformando en una lucha de poderes. El r\u00e9gimen militar chileno se hab\u00ed\u00ada propuesto no liberar a los detenidos miristas m\u00e1s renombrados. La DINA, el servicio de inteligencia personal de Pinochet, cuya misi\u00f3n represiva era desmantelar al MIR, ten\u00ed\u00ada un conflicto permanente con los servicios de inteligencia de la Fuerza A\u00e9rea y de la Armada; la lucha de poderes entre el general del Ej\u00e9rcito, Pinochet, y el representante de la aviaci\u00f3n en la Junta, Gustavo Leigh, se fue agudizando para terminar, poco tiempo despu\u00e9s, con la separaci\u00f3n de Leigh de la Junta. El servicio de inteligencia de Pinochet, la DINA, y el servicio de inteligencia de Leigh, la SIFA, zanjaban con las armas esta lucha de poderes en representaci\u00f3n de sus mandos, incluso enfrent\u00e1ndose f\u00ed\u00adsicamente. Uno de los puntos de discordia era si los prisioneros pol\u00ed\u00adticos deb\u00ed\u00adan ser puestos a disposici\u00f3n de los tribunales militares, para ser condenados o liberados por ellos (SIFA), o ser liquidados en secreto (DINA).<\/p>\n<p>Varios pa\u00ed\u00adses hab\u00ed\u00adan intercedido por Gladys D\u00ed\u00adaz, entre ellos tambi\u00e9n Austria, que ten\u00ed\u00ada poco peso en los c\u00e1lculos de la pol\u00ed\u00adtica exterior chilena. La campa\u00f1a internacional por su liberaci\u00f3n fue intensa y se prolong\u00f3 desde su detenci\u00f3n hasta su expatriaci\u00f3n. En la RFA se form\u00f3 un campo de fuerzas entre el Ministerio del Interior, el Servicio de Inteligencia Interior (Bundesamt f\u00fcr Verfassungsschutz), que se opon\u00ed\u00ada a la acogida, y el Ministerio de Relaciones Exteriores, por un lado, y los grupos de solidaridad, con gran participaci\u00f3n de las agrupaciones feministas, por el otro. El Ministerio de Relaciones Exteriores representaba la posici\u00f3n de que Gladys D\u00ed\u00adaz militaba en una organizaci\u00f3n catalogada en forma general como terrorista; en tanto, los grupos y organizaciones de solidaridad interced\u00ed\u00adan por ella como una prisionera indefensa y bajo permanente amenaza.<\/p>\n<p>La intransigencia de la dictadura de Pinochet y la tenacidad del movimiento de solidaridad internacional, que influ\u00ed\u00ada profundamente en las instituciones, nunca se confrontaron tan duramente como en el caso de Gladys D\u00ed\u00adaz. La dictadura enfrentaba el siguiente dilema: si la liberaba mostraba debilidad, si la manten\u00ed\u00ada detenida por largo tiempo se fortalecer\u00ed\u00ada la campa\u00f1a contra las violaciones a los derechos humanos y, si la asesinaban, sufrir\u00ed\u00adan un aislamiento a\u00fan mayor. Finalmente, en esta guerra entre las ametralladoras y las m\u00e1quinas de escribir, la dictadura debi\u00f3 anotarse una derrota. Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores alem\u00e1n desclasific\u00f3 el expediente sobre Gladys D\u00ed\u00adaz, es posible valorar con mayor precisi\u00f3n el trabajo de solidaridad desarrollado en ese entonces: aquellas acciones que parec\u00ed\u00adan no tener sentido ni apoyo, todas las peticiones, cartas y llamadas, pudieron finalmente quebrarle la mano a la dictadura.<\/p>\n<p>Los citados documentos del Ministerio de Relaciones Exteriores alem\u00e1n se encuentran en el archivo pol\u00ed\u00adtico que mantiene el mencionado ministerio, ZA 108.031 y 100.786. El expediente sobre Gladys D\u00ed\u00adaz de Amnist\u00ed\u00ada Internacional fue incinerado en una fecha desconocida en los hornos de una carpinter\u00ed\u00ada, a pesar de que no conten\u00ed\u00ada ning\u00fan tipo de informaci\u00f3n explosiva.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Mariella Albrecht<br \/>\n<a href=\"mailto:mariellaa@entelchile.net\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">mariellaa(at)entelchile.net<\/a><\/p>\n<p>____________<\/p>\n<h2>Notas:<\/h2>\n<p>1 RFA: Rep\u00fablica Federal de Alemania<br \/>\n2.Zwischenarchiv: archivo provisional<br \/>\n3.Grupo terrorista de extrema izquierda de la Rep\u00fablica Federal de Alemania.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>por Dieter Maier<\/strong><\/p>\n<p>El MIR chileno fue una organizaci\u00f3n de la nueva izquierda latinoamericana guiada por el ejemplo de Cuba, que realiz\u00f3 algunas acciones directas siguiendo el modelo de la guerrilla                  urbana durante los a\u00f1os sesenta. No obstante, como resultado de la discusi\u00f3n sobre la derrota de otros grupos guerrilleros de Am\u00e9rica Latina, apoy\u00f3 en forma cr\u00ed\u00adtica al gobierno popular instaurado despu\u00e9s de la victoria electoral del socialista Salvador Allende. El MIR ten\u00ed\u00ada su base en las universidades, poblaciones y en sectores de campesinos, desde donde organiz\u00f3 las ocupaciones de latifundios. Con posterioridad al golpe de 1973 preconiz\u00f3 la lucha armada, a\u00fan sin contar con los recursos para llevarla a cabo. El servicio de inteligencia DINA logr\u00f3 desarticular al MIR recurriendo a la tortura sistem\u00e1tica de los militantes detenidos. El MIR nunca tuvo m\u00e1s de 1.000 militantes, pero s\u00ed\u00ad una cantidad considerablemente mayor de simpatizantes en sus organizaciones de frente de masas. 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