{"id":129,"date":"2005-11-03T14:19:28","date_gmt":"2005-11-03T13:19:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/?p=129"},"modified":"2019-02-20T14:21:11","modified_gmt":"2019-02-20T13:21:11","slug":"impunidad-total-recordando-con-ira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/2005\/11\/03\/impunidad-total-recordando-con-ira\/","title":{"rendered":"Impunidad total: Recordando con ira"},"content":{"rendered":"<p><strong>por Patricio Orellana Vargas<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.menschenrechte.org\/beitraege\/lateinamerika\/impunidadenchile.htm#autor\">*<\/a>, Octubre 2005<\/p>\n<h2>La inmunidad conseguida por los violadores de los derechos humanos<\/h2>\n<p>Las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar de Pinochet fueron incre\u00ed\u00adblemente numerosas. Las ejecuciones arbitrarias, las desapariciones de detenidos, las torturas y la prisi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica afectaron a millares de personas. Seg\u00fan los organismos de derechos humanos de la \u00e9poca, en los cuales colabor\u00e9, se persigui\u00f3 directamente a 347.000 personas anualmente que corresponde a un promedio del 5,18% de las personas entre 15 y 54 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, la historia oficial destaca que las violaciones a los derechos humanos fueron pocas en comparaci\u00f3n con Argentina, Guatemala u otros pa\u00ed\u00adses. Esta mistificaci\u00f3n se logra mencionando exclusivamente los casos de ejecuciones arbitrarias, detenciones con desaparici\u00f3n y tortura, las que en todo caso, acumulativamente ascienden a 115.000 casos, la mayor\u00ed\u00ada de ellos son casos de torturas.<\/p>\n<p>Esta pol\u00ed\u00adtica de violaciones a los derechos humanos requiri\u00f3 de un aparataje represivo de impresionante magnitud que cont\u00f3 con miles de miembros.<\/p>\n<h2>Un balance siempre rojo<\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de 15 a\u00f1os de democracia (1990-2005) el balance es muy preciso. De las decenas de miles de casos de violaciones de derechos humanos no m\u00e1s de 50 se han aclarado, de los miles de agentes uniformados encargados de asesinar, hacer desaparecer y torturar, s\u00f3lo han sido condenados 29, generalmente a penas irrisorias y en condiciones especiales en comparaci\u00f3n con los reos comunes.<\/p>\n<p>Este balance entrega un solo resultado: en Chile ha habido una impunidad casi total. En efecto, el funcionamiento del sistema judicial ha permitido que se act\u00fae con una lentitud incre\u00ed\u00adble: hay procesos que van a cumplir 30 a\u00f1os o m\u00e1s, desde que se present\u00f3 el habeas corpus inicial.<\/p>\n<h2>Inventando manipulaciones<\/h2>\n<p>Ha existido una capacidad inventiva tan fecunda para crear argucias que impidan lograr la justicia que alcanzan las cumbres del cinismo social, empezando porque el mismo gobierno militar que hab\u00ed\u00ada violado todos los derechos y se auto amnisti\u00f3. Es decir, el culpable dict\u00f3 una ley que le declaraba inocente y libre de cualquier responsabilidad y los hechos penales nunca hab\u00ed\u00adan existido: durante la dictadura esta ley de amnist\u00ed\u00ada se aplic\u00f3 a rajatabla y se ha mantenido ocasionalmente con algunos quiebres en la democracia.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 la democracia, Pinochet sigui\u00f3 como jefe del Ej\u00e9rcito y advirti\u00f3 que proteger\u00ed\u00ada a &#8220;su gente&#8221; por los cr\u00ed\u00admenes cometidos. La timidez del Poder Judicial para procesar los casos de violaciones se transform\u00f3 en terror paralizante.<\/p>\n<p>En estas circunstancias, el primer presidente democr\u00e1tico, Patricio Aylwin anunci\u00f3 su sibilina pol\u00ed\u00adtica de &#8220;justicia en la medida de lo posible&#8221;, que inspirada en la \u00e9tica de la responsabilidad de Weber, obligaba a considerar los efectos que podr\u00ed\u00ada provocar cualquiera decisi\u00f3n. As\u00ed\u00ad se evit\u00f3 tener crisis con los militares, porque lo posible era definido por ellos.<\/p>\n<h2>Algunos placebos<\/h2>\n<p>Pero exist\u00ed\u00ada una obligaci\u00f3n moral de hacer algo frente a la magnitud y masividad de estas violaciones. Entonces se encontr\u00f3 la soluci\u00f3n en la expresi\u00f3n validada por la humanidad: Verdad. Ya que no se pod\u00ed\u00ada dar justicia se dar\u00ed\u00ada verdad.<\/p>\n<p>Esta verdad fue el Informe Rettig. Esta verdad estaba llena de concesiones, era una verdad parcial y hasta una tergiversaci\u00f3n de los hechos. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el informe Rettig no reconoce que haya habido tortura en Chile. \u00bfAlguien puede imaginar un sistema represivo sin la aplicaci\u00f3n de este instrumento? En Chile la tortura fue el instrumento central del sistema represivo, las muertes y las desapariciones fueron simples consecuencias ocasionales del mismo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el Informe acept\u00f3 las imposiciones de las fuerzas armadas y se registr\u00f3 en el mismo nivel a los militares muertos en combate, como si fuesen violaciones a los derechos humanos. Es evidente que estos hechos deben registrarse, pero nunca en la historia se ha considerado que militares armados hasta los dientes y respaldado por un ej\u00e9rcito organizado y muertos en acci\u00f3n fuesen casos de violaciones a los derechos humanos. El ej\u00e9rcito respectivo puede considerarlos h\u00e9roes o m\u00e1rtires, pero no corresponde a los conceptos de v\u00ed\u00adctimas de los derechos humanos. Estos casos, aunque reducidos en n\u00famero, contaminaban los conceptos aceptados sobre lo que son las violaciones a los derechos humanos y desnaturalizan el informe.<\/p>\n<p>Muchos entendieron el car\u00e1cter especial de la transici\u00f3n e interpretaron que esta verdad era un paso positivo y fue aplaudido por los que no lo estudiaron y por los que lo hab\u00ed\u00adan manipulado de esta forma.<\/p>\n<h2>Otro gran espect\u00e1culo<\/h2>\n<p>Cuando cambi\u00f3 la direcci\u00f3n del Ej\u00e9rcito, se pens\u00f3 que era la oportunidad de aplicar, por fin algunos mendrugos de justicia y se cre\u00f3 la Mesa de Di\u00e1logo con la presencia de militares, representantes del gobierno y abogados defensores de las v\u00ed\u00adctimas de las violaciones a los derechos humanos. Se pensaba que all\u00ed\u00ad se recibir\u00ed\u00ada una gran cantidad de informaci\u00f3n que permitir\u00ed\u00ada acelerar los casos de derechos humanos, siempre paralizados o en lento avance.<\/p>\n<p>Las fuerzas armadas reconocieron su responsabilidad en las violaciones a los derechos humanos y hasta se especific\u00f3 que los cad\u00e1veres de los detenidos desaparecidos hab\u00ed\u00adan sido lanzados al mar. La derecha y el gobierno comunicaron al pa\u00ed\u00ads y al mundo que este era un reconocimiento que mostraba la grandeza de los militares.<\/p>\n<p>Cualquiera persona hubiera entendido que si el Ej\u00e9rcito asum\u00ed\u00ada la &#8220;responsabilidad&#8221; quer\u00ed\u00ada decir que iba a responder a las consecuencias de esos actos. Gran error: la responsabilidad terminaba, seg\u00fan los militares, cuando se reconoc\u00ed\u00ada. Nada m\u00e1s \u201c\u00a6 y as\u00ed\u00ad eso era mucho.<\/p>\n<p>Si lo llevamos al campo de la parodia, podr\u00ed\u00adamos decir que si el s\u00e1dico de Alto Hospicio (criminal com\u00fan que viol\u00f3 y asesin\u00f3 a muchas ni\u00f1as) podr\u00ed\u00ada haber declarado que \u00e9l asum\u00ed\u00ada la responsabilidad por estos cr\u00ed\u00admenes, pero que no confesaba concretamente ninguno de ellos y que no se le pod\u00ed\u00adan probar, de manera que no podr\u00ed\u00ada ser procesado y deb\u00ed\u00ada ser aplaudido por enmendar su actuar.<\/p>\n<p>La misma l\u00f3gica le pareci\u00f3 impecable al Ej\u00e9rcito, con algunos agravantes adicionales.<\/p>\n<p>Cuando se le pidi\u00f3 informaci\u00f3n concreta de los casos espec\u00ed\u00adficos de ejecuciones y desapariciones, el Ej\u00e9rcito inform\u00f3 que, desagraciadamente, no ten\u00ed\u00ada ninguna informaci\u00f3n porque no se hab\u00ed\u00adan guardado registros ni exist\u00ed\u00adan testigos o autores ya que hab\u00ed\u00ada pasado mucho tiempo. S\u00f3lo les falt\u00f3 preguntar \u00bfPor qu\u00e9 no pidieron la informaci\u00f3n antes? Parece que no lo hicieron por una \u00faltima brizna de decencia ya que se le hab\u00ed\u00ada pedido informaci\u00f3n desde 1973 en adelante.<\/p>\n<p>La contraparte del poder militar era la vigencia de la &#8220;real politik&#8221;, sostenida por el presidente Eduardo Frei, que se traduc\u00ed\u00ada en un pragmatismo que justificaba la inercia ante la magnitud de los obst\u00e1culos.<\/p>\n<h2>La culminaci\u00f3n del cinismo militar<\/h2>\n<p>Esta actitud era una burla cruel para con los familiares de las v\u00ed\u00adctimas. Reconoc\u00ed\u00adan el crimen global, pero no reconoc\u00ed\u00adan ning\u00fan crimen espec\u00ed\u00adfico, por lo tanto no hab\u00ed\u00ada culpables.<\/p>\n<p>De esta manera se intentaba la m\u00e1xima aspiraci\u00f3n de los que hab\u00ed\u00adan violado los derechos humanos: el punto final, la impunidad.<\/p>\n<p>En la historia de la humanidad, no hay recuerdo de ej\u00e9rcitos que no tengan y guarden la informaci\u00f3n de sus acciones. En la \u00e9poca actual, con la avalancha de las t\u00e9cnicas de la informaci\u00f3n, todos los ej\u00e9rcitos del mundo consideran que la informaci\u00f3n es vital. El \u00fanico ej\u00e9rcito del mundo que carec\u00ed\u00ada de informaci\u00f3n era el Ej\u00e9rcito de Chile.<\/p>\n<p>Nadie del gobierno reclam\u00f3, todos aceptaron la explicaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito y m\u00e1s a\u00fan celebraron la Mesa de Di\u00e1logo como un hecho hist\u00f3rico y un cambio democr\u00e1tico en el Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<h2>El gran show internacional<\/h2>\n<p>Cuando Pinochet fue detenido en Londres, todo Chile avergonzado, pens\u00f3 que la justicia se lograr\u00ed\u00ada en el Reino Unido, porque en Chile la justicia era algo inexistente, desconocido o imposible.<\/p>\n<p>Pero nos hab\u00ed\u00adamos olvidado de los pol\u00ed\u00adticos chilenos. Cuando vieron esta situaci\u00f3n, todos reaccionaron al un\u00ed\u00adsono: Hay que respetar la territorialidad de la ley, si hay delitos se deben procesar en Chile, \u00bfPor qu\u00e9 un pa\u00ed\u00ads extranjero va a procesar a un chileno por delitos cometidos en Chile? La clase pol\u00ed\u00adtica mostr\u00f3 una unidad f\u00e9rrea. As\u00ed\u00ad desconoc\u00ed\u00adan la naturaleza universal de los derechos humanos, cuyas violaciones pueden perseguirse en cualquier lugar.<\/p>\n<p>La derecha masivamente parti\u00f3 a Londres, y consigui\u00f3 el apoyo de la fuerte palanca de la ex primera ministra Margaret Thatcher. Ricardo Lagos consigui\u00f3 el compromiso y apoyo a rega\u00f1adientes del laborismo y Frei movi\u00f3 todos los medios de presi\u00f3n diplom\u00e1ticos de Estado a Estado. Y consiguieron el milagro: tampoco hubo justicia en el Reino Unido y Pinochet regres\u00f3 al pa\u00ed\u00ads saludado con bandas y honores militares y se volvi\u00f3 a producir otro milagro: el pobre viejo perseguido e inv\u00e1lido, una vez que pis\u00f3 tierra chilena peg\u00f3 un salto y sali\u00f3 marchando al comp\u00e1s de las bandas.<\/p>\n<p>Se hab\u00ed\u00ada probado que Pinochet era impune en Chile y adem\u00e1s, ahora, en el mundo.<\/p>\n<h2>Manipulando a los familiares de las v\u00ed\u00adctimas<\/h2>\n<p>Desde 1974 los familiares de los detenidos desaparecidos, de los ejecutados arbitrariamente, as\u00ed\u00ad como los familiares y v\u00ed\u00adctimas de la tortura, prisi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, relegaci\u00f3n y exilio hab\u00ed\u00adan desarrollado una heroica lucha ante la represi\u00f3n policial durante la dictadura y de la indiferencia de las autoridades durante la democracia.<br \/>\nSin embargo, estos familiares organizados significaban un frecuente llamado a la conciencia nacional y pon\u00ed\u00ada en jaque las maniobras del Gobierno y del Ej\u00e9rcito. Para neutralizarlas se us\u00f3 como elemento esencial el tiempo: tramitarlas indefinidamente, recomendarles acudir a los tribunales, instancia en la cual estaban sus casos y escuchar las explicaciones sobre las diligencias interminables. Por su parte, el Gobierno recurr\u00ed\u00ada a los argumentos de la independencia de los poderes y la no injerencia en el poder judicial para lavar su imagen.<\/p>\n<p>Final y paulatinamente se fueron concediendo pensiones, becas y subsidios a los familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados. Estas ayudas fueron miserables y sin ninguna relaci\u00f3n con los sistemas de indemnizaci\u00f3n que se han aplicado en otros pa\u00ed\u00adses. La explicaci\u00f3n era la pobreza de las arcas fiscales que, sin embargo, permit\u00ed\u00adan hacer renovaciones peri\u00f3dicas y modernizaci\u00f3n de todos los equipos militares.<\/p>\n<p>Pero no se logr\u00f3 paralizar las acciones de estas agrupaciones que prosiguieron con su lucha por la verdad y la justicia ante la frialdad del sistema pol\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>La lucha inclaudicable de estas organizaciones demostr\u00f3 que a pesar del paso del tiempo la lucha continuaba y nuevas generaciones se incorporaban usando nuevos m\u00e9todos, como las FUNAS, grupos de personas que denunciaban a pr\u00f3speros oficiales que hab\u00ed\u00adan participado en la violaci\u00f3n a los derechos humanos y que se hab\u00ed\u00adan construido m\u00e1scaras de nobles ciudadanos.<\/p>\n<p>Este ha sido el factor que ha mantenido la lucha por la justicia en Chile.<\/p>\n<p>El control de la prensa y los otros medios ha permitido crear la vigencia de una ideolog\u00ed\u00ada de la impunidad, recurriendo incluso a est\u00ed\u00admulos subliminales.<\/p>\n<p>Se ha sostenido que hay que terminar con estas exigencias interminables, propiciando los perdones, reclamando el olvido. Se insiste en la necesidad de olvidar el pasado y preocuparse exclusivamente del futuro.<\/p>\n<p>Esta ideolog\u00ed\u00ada es propiciada y desarrollada por el Gobierno, la oposici\u00f3n, los medios de comunicaci\u00f3n y lleg\u00f3 al cl\u00ed\u00admax del cinismo cuando el cardenal Francisco Javier Err\u00e1zuriz levant\u00f3 la bandera de que &#8220;Hay exceso de justicia&#8221;, negando toda la tradici\u00f3n de sus predecesores eclesi\u00e1sticos que hab\u00ed\u00adan jugado un rol destacado en la lucha por los derechos humanos.<\/p>\n<p>El &#8220;exceso de justicia&#8221; al que hace menci\u00f3n el cardenal es de que de 2000 violadores a los derechos humanos requeridos por la justicia, s\u00f3lo 29 han sido condenados a penas m\u00ed\u00adnimas y se desconoce la identidad de al menos otros 5000 violadores a los derechos humanos.<\/p>\n<h2>El manto protector<\/h2>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible que esta multitud de violadores est\u00e9n encumbrados en altos cargos y tengan un status privilegiado?<\/p>\n<p>En primer lugar, cuentan con la protecci\u00f3n del Ej\u00e9rcito que no entrega los antecedentes de sus actuaciones delictivas; en segundo lugar, esta misma instituci\u00f3n mantiene y financia sus cargos o pensiones y cuando alguno de ellos puede sufrir alg\u00fan riesgo se le financian guardias personales y si finalmente, ocurre el hecho excepcional que sean procesados, el Ej\u00e9rcito le provee de los mejores (y m\u00e1s caros) abogados.<\/p>\n<p>De manera que se presenta la paradoja corrupta de que el Estado financia a la vez el<br \/>\nproceso y la defensa, con el desequilibrio que los jueces son elegidos al azar mientras que los defensores son los mejores que existen.<\/p>\n<h2>Nunca m\u00e1s<\/h2>\n<p>Con la aplicaci\u00f3n de h\u00e1biles pol\u00ed\u00adticas de relaciones p\u00fablicas, el Ej\u00e9rcito, a trav\u00e9s de su comandante en Jefe hizo una declaraci\u00f3n que conmovi\u00f3 tanto a la clase pol\u00ed\u00adtica como la clase militar. En un acto muy importante declar\u00f3 que el Ej\u00e9rcito se compromet\u00ed\u00ada en un &#8220;nunca m\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n fue considerada como de la mayor trascendencia por los medios de comunicaci\u00f3n porque aseguraron que eso garantizaba que en el futuro no volver\u00ed\u00adan a repetirse los bochornosos hechos de la dictadura militar (las violaciones a los derechos humanos).<\/p>\n<p>Cualquier an\u00e1lisis elemental de esta promesa debe considerarla como lo que es: una promesa pol\u00ed\u00adtica. Es como creer que cuando cualquier candidato a un cargo p\u00fablico promete aumentar los sueldos, resolver los problemas de vivienda y mejorar la salud. Promesa que todos hacen y ninguno cumple.<\/p>\n<p>Ahora el Ej\u00e9rcito se sumaba a la vieja pol\u00ed\u00adtica de enmendar el pasado prometiendo cambiar a futuro. Habr\u00ed\u00ada que preguntar si se pueden aceptar estas promesas a quienes hab\u00ed\u00adan jurado respetar la Constituci\u00f3n y la ley y las violaron en una forma jam\u00e1s ocurrida en la historia de Chile.<\/p>\n<p>La oferta era bien clara: reemplazar la justicia por la promesa de no seguir cometiendo violaciones a los derechos humanos.<\/p>\n<p>Si retornamos a nuestra met\u00e1fora del s\u00e1dico violador de Alto Hospicio, es exactamente lo mismo que si este violador hubiera declarado a trav\u00e9s de los medios que ya no iba a seguir cometiendo sus cr\u00ed\u00admenes y aseguraba que nunca m\u00e1s los repetir\u00ed\u00ada. \u00bfEntonces la poblaci\u00f3n deber\u00ed\u00ada aplaudir y perdonar al criminal mencionado? \u00bfSe pondr\u00ed\u00ada punto final a cualquier proceso?<\/p>\n<p>El absurdo es que la jerarqu\u00ed\u00ada militar consider\u00f3 que este gesto era la expresi\u00f3n m\u00e1xima de generosidad militar para terminar con los procesos a los violadores de los derechos humanos. Era lo mismo que cambiar la justicia por nada, porque las promesa pol\u00ed\u00adticas son eso: nada.<\/p>\n<p>La clase pol\u00ed\u00adtica se manifest\u00f3 conmovida por la generosidad militar y declar\u00f3 que el Ej\u00e9rcito hab\u00ed\u00ada cambiado y ahora era un Ej\u00e9rcito democr\u00e1tico. Pero la reacci\u00f3n del movimiento de derechos humanos fue muy clara y percibi\u00f3 que una promesa vana no reemplazaba a la justicia.<\/p>\n<h2>Las otras manipulaciones durante el gobierno de Lagos<\/h2>\n<p>La opini\u00f3n p\u00fablica era de que Lagos era un valiente luchador por los derechos humanos y que hab\u00ed\u00ada sido capaz de levantar su dedo frente al dictador. Pero la &#8220;real politik&#8221; hab\u00ed\u00ada mellado su compromiso con estos ideales y result\u00f3 ser el presidente del gobierno democr\u00e1tico que permanentemente estuvo buscando falsas salidas al problema de los derechos humanos. La culminaci\u00f3n de esta actitud es la nominaci\u00f3n de un juez de derecha a la Corte Suprema para asegurar la paralizaci\u00f3n de la justicia, simult\u00e1neamente, otorg\u00f3 un indulto a un militar que cumpl\u00ed\u00ada prisi\u00f3n por haber participado en el asesinato de un dirigente sindical. Este asesinato se mantuvo sin culpables durante a\u00f1os de investigaci\u00f3n, pero debido al cambio de juez, se encontr\u00f3 en pocas semanas a los culpables y se desenred\u00f3 la trama. El mencionado dirigente sindical era un socialdem\u00f3crata de derecha y fue asesinado con alevos\u00ed\u00ada. Cuando los asesinos, militares que segu\u00ed\u00adan \u00f3rdenes, fueron descubiertos, obligaron a un pobre carpintero a que firmara una declaraci\u00f3n inculp\u00e1ndose del crimen y a continuaci\u00f3n lo mataron y presentaron su muerte como un suicidio. Sin embargo, las pericias m\u00e9dicas y forenses demostraron que no era suicidio sino un asesinato. En consecuencia, este crimen fue uno de los m\u00e1s perversos de la dictadura y los culpables no demostraron ning\u00fan arrepentimiento, sin embargo, uno de los pocos casos en los que se hab\u00ed\u00ada alcanzado cierta justicia, se transform\u00f3 de nuevo, en otro caso de impunidad, esta vez con la firma del Presidente democr\u00e1tico.<\/p>\n<h2>La Corte Suprema quiere terminar los procesos<\/h2>\n<p>En reiteradas oportunidades la Corte Suprema o sus representantes han ideado mecanismos para finalizar los interminables procesos. Aunque lo obvio es agilizar y terminar los procesos estableciendo la justicia, la Corte Suprema ha buscado como dejar las cosas en el nivel alcanzado y sostener que eso es suficiente. Una de las medidas propuestas fue establecer un plazo de seis meses pare cerrar todos los procesos, lo que significaba dejarlos, a casi todos, en estado de investigaci\u00f3n, sin conclusiones. Cuando un clamor nacional rechaz\u00f3 esta medida, algunos jueces empezaron a aplicar la amnist\u00ed\u00ada y otros adhirieron a la tesis de la Presidente del Consejo del Estado de la &#8220;amnist\u00ed\u00ada impropia&#8221; que en la pr\u00e1ctica obligaba a aceptarla. Por su parte la Sala Penal de la Corte Suprema declar\u00f3 &#8211; en contra de todos los antecedentes- que en Chile no hab\u00ed\u00ada habido guerra y por lo tanto los Convenios de Ginebra no eran aplicables, aunque exist\u00ed\u00ada un decreto de Pinochet que establec\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00ada guerra.<\/p>\n<h2>El Informe Valech<\/h2>\n<p>Otra maniobra del gobierno de Lagos, que cont\u00f3 con el apoyo de la Iglesia Cat\u00f3lica, fue la elaboraci\u00f3n de un informe sobre las torturas ocurridas durante la Dictadura Militar.<br \/>\nEl informe fue realizado por gente comprometida con la causa de los derechos humanos, encabezada por el obispo auxiliar de Santiago, por lo cual lleva su apellido.<\/p>\n<p>El reconocimiento oficial de que en Chile hab\u00ed\u00ada habido torturas era un efectivo paso hacia la verdad, porque hasta entonces, la tortura era un tema intocable ya que pod\u00ed\u00ada levantar las iras del Ej\u00e9rcito. Este informe permiti\u00f3 establecer algunas pensiones m\u00ed\u00adnimas o peque\u00f1as indemnizaciones para los afectados o sus familias. Se hicieron muchas exclusiones: ni\u00f1os, personas fallecidas, casos no verificados, etc.<\/p>\n<p>Aparentemente este fue un paso muy grande en el proceso de restablecer la vigencia de los derechos humanos, pero fue minimizado cuando el Gobierno declar\u00f3 que no se publicar\u00ed\u00adan los nombres de los torturadores (que en algunos casos eran conocidos).<br \/>\nDe esta manera, el gran paso se transform\u00f3 en un gesto del Estado para esconder la verdad y para proteger a los torturadores. De manera que el Presidente Lagos hizo de Chile el pa\u00ed\u00ads donde se torturaba, pero donde no exist\u00ed\u00adan torturadores. Un pa\u00ed\u00ads con tortura y torturados pero sin responsables de este crimen de lesa humanidad. Una verdad parcial se transform\u00f3 en un nuevo manto de impunidad.<\/p>\n<h2>La cumbre del cinismo pol\u00ed\u00adtico<\/h2>\n<p>Todas estas maniobras han erosionado o anulado la posibilidad de lograr verdad y justicia. La situaci\u00f3n es de una impunidad casi total, con solo una decena de caso en los cuales se ha logrado una justicia parcial, alcanzada gracias a los abogados de las v\u00ed\u00adctimas y no por las investigaciones policiales o de los tribunales.<\/p>\n<p>Sin embargo, el intento de casi toda la clase pol\u00ed\u00adtica, es alcanzar la impunidad total. No cabe la menor duda que los tres candidatos presidenciales actuales, con posibilidades de ganar (la socialista Bachelet y los conservadors Pi\u00f1era y Lav\u00ed\u00adn), les agradar\u00ed\u00adan asumir el mando sin el espinudo problema de las violaciones a los derechos humanos. Es posible que el Presidente Lagos considere que la contienda electoral, con su bullicio, es el momento oportuno para imponer alguna soluci\u00f3n, es por ello que ha brindado toda su simpat\u00ed\u00ada a las maniobras de la derecha.<\/p>\n<p>La derecha disfrut\u00f3 de la pol\u00ed\u00adtica de la dictadura y durante la democracia, con la misma pol\u00ed\u00adtica neoliberal, sigue disfrutando, logrando una distribuci\u00f3n del ingreso que le entrega m\u00e1s del 40% al quintil m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n, lo que significa que tienen 15 veces m\u00e1s que el quintil correspondiente a los m\u00e1s pobres y el 10% m\u00e1s rico tiene 35 veces el ingreso del correspondiente 10% m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n. Entre 127 pa\u00ed\u00adses, Chile ocupa el lugar 117 en materia de distribuci\u00f3n de ingreso, es decir est\u00e1 entre los 15 pa\u00ed\u00adses con peor distribuci\u00f3n de ingresos. En el a\u00f1o 2004 las utilidades de las empresas crecieron en 70% y los salarios en menos del 5%.<\/p>\n<p>La prensa de la derecha repite incansablemente que el modelo es un \u00e9xito y que debe seguir aplic\u00e1ndose. En cuanto a la violaci\u00f3n de los derechos humanos, la derecha los neg\u00f3 sin cesar durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os. S\u00f3lo ahora la evidencia ha sido tan abrumadora que no podido insistir en su negaci\u00f3n. La actual t\u00e1ctica de sus miembros es sostener que ellos no sab\u00ed\u00adan nada. A pesar de que permanentemente las instituciones de derechos humanos denunciaron estas violaciones, tanto en Chile como en el \u00e1mbito internacional, estos gerentes y grandes pol\u00ed\u00adticos no sab\u00ed\u00adan nada. Despu\u00e9s, cuando se descubri\u00f3 que Pinochet ten\u00ed\u00ada una fortuna mal habida en cuentas de bancos extranjeros, la derecha reiter\u00f3 que de esos casos de corrupci\u00f3n tampoco sab\u00ed\u00ada nada, de esta manera se ha desligado de toda responsabilidad con los cr\u00ed\u00admenes y delitos de la dictadura.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente, la derecha ha respaldado o ha iniciado las maniobras tendientes a lograr un punto final a la saga de las violaciones de los derechos humanos recurriendo al olvido, el perd\u00f3n y la promesa del nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>La \u00faltima propuesta de personeros de esta derecha fue presentada por un senador ex almirante y un senador UDI que fue el gran protector de Colonia Dignidad (enclave alem\u00e1n donde existi\u00f3 un campo de torturas y exterminio, adem\u00e1s de pr\u00e1cticas de pedofilia por parte de sus dirigentes). El senador mencionado, Hern\u00e1n Larra\u00ed\u00adn, presenta la misma excusa de la derecha por su protecci\u00f3n a la Colonia Dignidad: \u00e9l no sab\u00ed\u00ada nada.<\/p>\n<p>La pol\u00ed\u00adtica de la derecha entra as\u00ed\u00ad del campo de la hipocres\u00ed\u00ada al campo del cinismo.<br \/>\nLa propuesta de estos personeros es un nuevo indulto general consistente en dejar en libertad, a todos los que hayan cumplido 10 a\u00f1os de condena; a todos los mayores de 70 a\u00f1os (la mayor\u00ed\u00ada de las acusaciones son por violaciones a los derechos humanos cometidas entre 1973 y 1989, por lo cual los violadores son, en general, personas mayores, especialmente los oficiales de altas graduaciones); a todos los que sufran de cualquier enfermedad, etc. As\u00ed\u00ad se asegura la libertad provisional para casi todos los que est\u00e1n actualmente presos si prometen no seguir violando los derechos humanos y no cometer delitos. \u00bfAlguien se negar\u00ed\u00ada a hacer esa promesa?<\/p>\n<p>Si se analiza la propuesta es casi desvergonzada, porque fuera de favorecer a los violadores a los derechos humanos, se gratifica especialmente a los criminales mayores. ya que los que tengan condenas de 30 o 40 a\u00f1os lograr\u00ed\u00adan reducirla a 10 a\u00f1os solamente, en cambio, los que tuvieren condenas a 5 o 6 a\u00f1os no tendr\u00ed\u00adan ese beneficio. Es decir se favorece a los que han cometido delitos mayores (generalmente oficiales), mientras que los que han cometido delitos menores (generalmente soldados y suboficiales) no tendr\u00ed\u00adan ning\u00fan beneficio.<\/p>\n<h2>Entusiasmo presidencial<\/h2>\n<p>Esta propuesta ha encontrado una cordial recepci\u00f3n en el Presidente Lagos y en otros directivos de la Concertaci\u00f3n incluyendo a senadores del PPD y PRSD (Partidos social democr\u00e1ticos) y de la Democracia Cristiana.<\/p>\n<p>La argumentaci\u00f3n de estos \u00faltimos es que si se ha otorgado indultos similares a presos pol\u00ed\u00adticos (que califican de terroristas) debe otorgarse tambi\u00e9n a los violadores de los derechos humanos. Por esta raz\u00f3n la bautizaron como Ley Espejo.<\/p>\n<h2>Un espejo turbio<\/h2>\n<p>Esta actitud de miembros de la Concertaci\u00f3n, empezando por el Presidente Lagos, s\u00f3lo muestra la debilidad de principios de estos pr\u00f3ceres. Los presos pol\u00ed\u00adticos que cometieron delitos son personas que realizaron sus actos sin ninguna protecci\u00f3n estatal y que fueron castigados de inmediato: los violadores a los derechos humanos corresponde a personas protegidas por el Estado que realizaban pol\u00ed\u00adticas centrales del Estado. Esto marca una naturaleza totalmente distinta en los delitos cometidos, de manera que un espejo no puede reflejar cosas distintas.<\/p>\n<h2>La naturaleza de los derechos humanos<\/h2>\n<p>Las violaciones de los derechos humanos son delitos de una categor\u00ed\u00ada especial. S\u00f3lo pueden ser cometidos por los agentes del Estado o por personas que cuentan con su protecci\u00f3n, son especiales porque el Estado est\u00e1 encargado de respetar y garantizarlos derechos humanos, por lo tanto si los viola, est\u00e1 negando su propia naturaleza y su propia legitimidad. Adem\u00e1s hay una evidente desproporci\u00f3n entre el victimario (el Estado) y la v\u00ed\u00adctima (una persona). Esta naturaleza es lo que determina que las violaciones a los derechos humanos sean de una categor\u00ed\u00ada especialmente monstruosa y determina que sus autores no puedan ser amnistiados, indultados, ni obtener otros beneficios especiales, tampoco rige ning\u00fan tipo de prescripci\u00f3n en estos casos. Esta doctrina universal, que fue la bandera de lucha en contra de la Dictadura, ahora es abandonada en la &#8220;real politik&#8221; de Lagos.<\/p>\n<p>Sin embargo, Chile ha firmado la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos (Fue uno de sus redactores) y toda la legislaci\u00f3n humanitaria complementaria como la Convenci\u00f3n en Contra de la Tortura y la Convenci\u00f3n de Ginebra. Seg\u00fan estos convenios -que son ley en Chile- el Estado no puede dejar de respetar y garantizar los derechos humanos, especialmente el derecho a la vida y a la integridad f\u00ed\u00adsica y sicol\u00f3gica de las personas. Tampoco pude dejar de aplicar la justicia en los casos de violaciones a los derechos humanos.<\/p>\n<p>En estas circunstancias, lo que la derecha y parte de la Concertaci\u00f3n proponen, es violar todos estos convenios y quedar al margen de la sociedad civilizada, reconociendo que el Estado est\u00e1 por sobre la persona humana y no como la tradici\u00f3n universal ha logrado establecer: que el Estado existe para proteger y garantizar los derechos humanos que son inderogables y que se basan en atributos inherentes de la persona humana y que son superiores al Estado.<\/p>\n<p>Estas medidas son una proyecci\u00f3n de la dictadura militar y una negaci\u00f3n de la tradici\u00f3n democr\u00e1tica del pueblo chileno.<\/p>\n<p>_________<\/p>\n<h2>Anexo:<\/h2>\n<p>Algunas fechas de los acontecimientos descritos:<br \/>\n1-D\u00ed\u00ada en que fue detenido Pinochet: 17 de octubre de 1998<br \/>\n2-Informe Rettig: 8 de febrero de 1991 fue entregado el informe al Gobierno.<br \/>\n3-Informe Valech: 10 de noviembre de 2004<br \/>\n4-La mesa de di\u00e1logo:<\/p>\n<ul>\n<li>21 de agosto de 1999 discurso que convoca a la mesa de di\u00e1logo.<\/li>\n<li>Primera reuni\u00f3n de la mesa de di\u00e1logo fue el 22 de agosto de 1999.<\/li>\n<li>13 de junio de 2000, Lagos recibi\u00f3 oficialmente los resultados de la mesa.<br \/>\n(colaboraci\u00f3n del periodista Rodrigo Quintana)<\/li>\n<\/ul>\n<p><a name=\"autor\"><\/a>* Profesor de la Universidad de Chile. <a href=\"http:\/\/www.probidadenchile.cl\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.probidadenchile.cl<\/a> El autor de esta nota fue investigador de la Vicar\u00ed\u00ada de la Solidaridad y de otros organismos de derechos humanos durante la dictadura militar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>por Patricio                Orellana Vargas<\/strong><\/p>\n<p>Las violaciones                a los derechos humanos durante la dictadura militar de Pinochet                fueron incre\u00ed\u00adblemente numerosas. Las ejecuciones arbitrarias,                las desapariciones de detenidos, las torturas y la prisi\u00f3n                pol\u00ed\u00adtica afectaron a millares de personas. Seg\u00fan los                organismos de derechos humanos de la \u00e9poca, en los cuales                colabor\u00e9, se persigui\u00f3 directamente a 347.000 personas                anualmente que corresponde a un promedio del 5,18% de las personas                entre 15 y 54 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo,                la historia oficial destaca que las violaciones a los derechos humanos                fueron pocas en comparaci\u00f3n con Argentina, Guatemala u otros                pa\u00ed\u00adses. Esta mistificaci\u00f3n se logra mencionando exclusivamente                los casos de ejecuciones arbitrarias, detenciones con desaparici\u00f3n                y tortura, las que en todo caso, acumulativamente ascienden a 115.000                casos, la mayor\u00ed\u00ada de ellos son casos de torturas.<\/p>\n<p>Esta pol\u00ed\u00adtica                de violaciones a los derechos humanos requiri\u00f3 de un aparataje                represivo de impresionante magnitud que cont\u00f3 con miles de                miembros. [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,5],"tags":[31,23,43,29,26,35],"class_list":["post-129","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america","category-regiones","tag-america-latina","tag-chile","tag-derechos-humanos","tag-impunidad","tag-tortura","tag-violaciones-de-derechos-humanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=129"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":130,"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129\/revisions\/130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}