{"id":198,"date":"2001-04-10T16:05:43","date_gmt":"2001-04-10T14:05:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/?p=198"},"modified":"2019-02-20T16:07:04","modified_gmt":"2019-02-20T15:07:04","slug":"consecuencias-psicosociales-de-la-impunidad-sobre-los-familiares-de-los-desaparecidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/2001\/04\/10\/consecuencias-psicosociales-de-la-impunidad-sobre-los-familiares-de-los-desaparecidos\/","title":{"rendered":"Consecuencias psicosociales de la Impunidad sobre los Familiares de los Desaparecidos"},"content":{"rendered":"<p><strong>por Luisa Wettengel<\/strong><\/p>\n<p>Para referirme ante Uds. acerca de las consecuencias psicosociales de la impunidad sobre los familiares de las v\u00ed\u00adctimas de secuestro y posterior desaparici\u00f3n forzada de persona , me permitir\u00e9 hacer una breve descripci\u00f3n del contexto general en el que la destituci\u00f3n de la ley &#8211; que se dirige al bien com\u00fan y al derecho a la existencia &#8211; pudo tener lugar durante la dictadura militar en Argentina.<\/p>\n<p>A partir de los a\u00f1os 60 , como consecuencia de nuestra propia historia , en el sentido de las luchas por reinstalar los derechos sociales y pol\u00ed\u00adticos , modificar las situaciones de pobreza , la falta de educaci\u00f3n y las tendencias generales de sojuzgamiento al poder instituido y &#8211; por otra parte &#8211; debido a los acontecimientos hist\u00f3ricos en Latinoam\u00e9rica , surge gradualmente una importante fuerza opositora . En ella conflu\u00ed\u00adan sectores sindicales m\u00e1s vinculados a la tradici\u00f3n de las lucha de clases que la de los que fueron integrados como instrumentos de gobierno , agrupaciones estudiantiles con ideales revolucionarios , artistas , intelectuales y profesionales comprometidos con las causas populares , ligas agrarias , comisiones barriales , cristianos inspirados en el movimiento de los sacerdotes para el Tercer Mundo que optaban por los pobres y muchos j\u00f3venes atra\u00ed\u00addos por figuras como Ernesto &#8220;Che&#8221; Guevara o Camilo Torres , el cura guerrillero muerto en Colombia . Muchas de estas personas que en otras circunstancias se dedicaban a los quehaceres comunes y corrientes , comenzaron a participar en actividades comunitarias de amplio espectro y a comprometerse pol\u00ed\u00adticamente .<\/p>\n<p>Cuando esta generaci\u00f3n , inflamada de ideales libertarios y revolucionarios irrumpi\u00f3 en la historia , molest\u00f3 . Donde se tocan las estructuras en forma directa , ah\u00ed\u00ad se terminan todas las razonabilidades .<\/p>\n<p>Entre la gente m\u00e1s cercana a ellos y que estaban al tanto de sus convicciones se pueden diferenciar b\u00e1sicamente tres tipos de actitudes que tuvieron lugar en ese entonces :<\/p>\n<blockquote><p>1 &#8211; Las de quienes compart\u00ed\u00adan los ideales y que tambi\u00e9n creyeron que ellos iban a hacer la gran transformaci\u00f3n social . Eran los que admiraban sin participaci\u00f3n directa .<\/p>\n<p>2 -Las de los que quer\u00ed\u00adan preservarlos por afecto y no por convicci\u00f3n y los acompa\u00f1aban y proteg\u00ed\u00adan . Eran los que no entend\u00ed\u00adan demasiado pero tem\u00ed\u00adan por los suyos .<\/p>\n<p>3 \u2013 Las de los que los rechazaban y no quer\u00ed\u00adan saber nada , a\u00fan con sus afectos m\u00e1s profundos . Esta actitud de negaci\u00f3n ac\u00e9rrima abol\u00ed\u00ada los v\u00ed\u00adnculos que los un\u00ed\u00adan . S\u00f3lo un paso para declararlos inexistentes .<\/p><\/blockquote>\n<p>El golpe de Estado que comenz\u00f3 el 24 de marzo de 1976 fue mayormente entendido &#8211; en un comienzo &#8211; como un golpe m\u00e1s en la secuencia de estos quiebres institucionales , que se iniciara en 1930 y a los que est\u00e1bamos inc\u00f3modamente familiarizados como colectivo social . Sin duda hab\u00ed\u00ada un contexto hist\u00f3rico diferente en cada repetici\u00f3n , pero la legitimaci\u00f3n de la violencia represora ten\u00ed\u00ada sostenidamente las mismas raices ideol\u00f3gicas .<\/p>\n<p>Bien pronto se empezaron a ver cambios dr\u00e1sticos : remoci\u00f3n abrupta de personas que ocupaban cargos en todo el espectro de las instituciones sociales , como por ejemplo en las escuelas y las universidades , cierres de agrupaciones diversas , prohibici\u00f3n de actividades en las que hubiera participaci\u00f3n social amplia , una represi\u00f3n impiadosa que no era f\u00e1cil saber hasta d\u00f3nde llegaba . De tal modo la represi\u00f3n sistem\u00e1tica se instala frente a un clima de desconcierto generalizado , temor y en cierta medida , ingenuidad . Ese era el denominador com\u00fan de buena parte de la poblaci\u00f3n que viv\u00ed\u00ada su vida sin una participaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica activa , o simplemente ninguna , y preocupados por los problemas de subsistencia cotidiana que se hab\u00ed\u00adan agravado considerablemente en los dos a\u00f1os anteriores .<\/p>\n<p>La r\u00e1pida progresi\u00f3n de las noticias sobre detenciones y enfrentamientos armados , cada vez menos discriminados , hizo crecer un clima enrarecido de terror y sospecha . En la cotidianeidad de las casas se trataba de marcar recursos de seguridad, se vigilaba m\u00e1s a los j\u00f3venes , se recomendaba con fervor que nadie participara en ninguna situaci\u00f3n que pudiera levantar sospechas de ninguna \u00ed\u00adndole . Es decir , se fueron aflojando los lazos de solidaridad , se perd\u00ed\u00adan los contactos sociales y los supuestos de seguridad b\u00e1sica que garantizan el desenvolvimiento de la existencia fueron puestos en cuesti\u00f3n .<\/p>\n<p>La vida transcurr\u00ed\u00ada en una especie de ficci\u00f3n en la que cada qui\u00e9n cuidaba sus palabras , sus actitudes y en la que tardanza a una cita suscitaba las sospechas m\u00e1s acongojantes . Sin embargo , continuaban el trabajo , la educaci\u00f3n escolar , los encuentros con la familia o algunos amigos , en medio del preg\u00f3n continuo sobre la &#8220;reorganizaci\u00f3n nacional&#8221; y la lucha contra la subversi\u00f3n &#8221; a los m\u00e1s altos valores de la patria&#8221; .<\/p>\n<p>Nada de todo esto es parangonable con el pavor y el sufrimiento infinito de las familias que s\u00fabitamente se vieron enfrentadas a un allanamiento , la detenci\u00f3n , el secuestro o el no regreso a la casa de uno o varios de sus miembros .<\/p>\n<p>La irracionalidad que significa la destrucci\u00f3n de todo referente a una ley , a una raz\u00f3n plausible , a una l\u00f3gica que permita construir un sentido , tuvo como destinatario no solamente a la v\u00ed\u00adctima directa de las atrocidades sino a toda la red familiar .<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n de lo traum\u00e1tico en la vida ps\u00ed\u00adquica es aquello que excede la posibilidad de ser contenido por el sistema .Del mismo modo que los sistemas inmunol\u00f3gicos reconocen los agentes traum\u00e1ticos para neutralizarlos , de la misma manera los contenidos irracionales o las contradicciones internas que resultan de un traumatismo severo , buscan neutralizarse para restituir alg\u00fan tipo de equilibraci\u00f3n . Con frecuencia , en un primer momento , surge una actitud contraria o sea , hay una negaci\u00f3n que rechaza percibir lo ocurrido . Tambi\u00e9n puede producirse una fragmentaci\u00f3n interna que cortocircuita los mecanismos de defensa Hay efracci\u00f3n de las barreras de contenci\u00f3n que protegen de los est\u00ed\u00admulos externos intolerables y las reacciones no se hacen esperar.<\/p>\n<p>Entre nosotros las hubo de toda clase ya que cada cual reacciona desde su propio y singular reservorio interno . Los hechos aberrantes no ten\u00ed\u00adan las mismas repercuciones si se trataba de los padres , los c\u00f3nyugues , los hermanos , los hijos y otros familiares cercanos . Las edades fueron otro factor importante para comprender el modo diferente de reaccionar y verse afectado . Algunos , sobre todo entre los padres y los c\u00f3nyugues , pudieron hacer frente a los hechos de inmediato y comenzar las b\u00fasquedas por hospitales o dependencias policiales donde todo rastro fue negado . Otros reaccionaron con una p\u00e9rdida temporal de la dimensi\u00f3n del espacio y del tiempo . Estaban como perdidos . Otros enfermaron . Muchos comenzaron a tener trastornos ps\u00ed\u00adquicos severos como ataques de p\u00e1nico , vivencias de desamparo y &#8220;fin del mundo&#8221;, trastornos del sue\u00f1o y la alimentaci\u00f3n , paralizaci\u00f3n en las acciones a causa de la angustia incontrolable .<\/p>\n<p>Mientras esto ocurr\u00ed\u00ada , todo fue silenciado hacia el mundo externo de las relaciones . Como nadie sab\u00ed\u00ada d\u00f3nde pod\u00ed\u00ada estar el ser querido , tampoco nadie se atrev\u00ed\u00ada a dar a conocer el hecho para evitar consecuencias peores : el ataque sobre m\u00e1s familiares o amigos Estos aterradores presentimientos fatalmente se cumplieron en varios casos. Apenas si se hablaba entre los m\u00e1s \u00ed\u00adntimos y esto dificultada la posibilidad de modificar el estado de angustia permanente .<\/p>\n<p>Estamos pues frente a una de las consecuencias m\u00e1s dram\u00e1ticas de la impunidad sobre los familiares de los desaparecidos : el enfrentamiento con la designaci\u00f3n de los propios hijos, esposos , padres , hermanos , nietos , como no existentes. Nada m\u00e1s atentatorio al sostenimiento de coherencia de la persona que la desconfirmaci\u00f3n de su propio pensamiento . Nada m\u00e1s absurdo e irracional que sostener un discurso sobre la inexistencia de una persona probadamente existente . La figura del desaparecido abri\u00f3 cruelmente el camino a la impunidad .<\/p>\n<p>Los distintos grupos de familiares de v\u00ed\u00adctimas que se fueron constituyendo cumplieron entre otras , la no prevista funci\u00f3n de restituir a los que se iban acercando la posibilidad de creer en los propios pensamientos . El afirmar : como no se ve , no existe , es racionalmente inaceptable y afectivamente intolerable . De ah\u00ed\u00ad que la respuesta de las Madres de Plaza de Mayo fuera : Con vida los llevaron , con vida los queremos .<\/p>\n<p>Por otra parte su inquebrantable obstinaci\u00f3n durante los a\u00f1os de la dictadura , de mostrarse todas las semanas frente a la casa de gobierno , circulando juntas con el nombre de sus hijos ausentes bordado en sus pa\u00f1uelos blancos , ha sido el s\u00ed\u00admbolo m\u00e1s austero y contundente contra la falacia de la inexistencia . Desde otros lugares de participaci\u00f3n tambi\u00e9n ha sido el nuestro y de much\u00ed\u00adsimos otros .<\/p>\n<p>El ocultamiento de los centros clandestinos de secuestros , torturas y asesinatos fue otro aspecto de la impunidad de los procedimientos . Nadie pod\u00ed\u00ada imaginar la instauraci\u00f3n de semejante creaci\u00f3n siniestra hasta que de a poco se fue revelando que verdaderamente exist\u00ed\u00adan . \u00bfC\u00f3mo aceptar la muerte de un ser querido cuando nadie pod\u00ed\u00ada dar una referencia cercana d\u00f3nde pod\u00ed\u00ada estar ni qu\u00e9 hab\u00ed\u00ada sido de \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo afrontar los fantasmas sobre el horror y el aniquilamiento de los seres m\u00e1s pr\u00f3ximos y queridos? \u00bfC\u00f3mo tolerar lo intolerable? Por motivos f\u00e1ciles de comprender , ni el piadoso consuelo de poder dar honrosa sepultura a los muertos nos fue acordado . Ritual de la humanidad a lo largo de todos los tiempos que permite comenzar la elaboraci\u00f3n del duelo por la p\u00e9rdida y aceptar el ineluctable y universal l\u00ed\u00admite de la vida .<\/p>\n<p>Mientras esta evidencia no se materializa , es casi imposible transcurrir por el proceso de duelo y los familiares siguieron oscilando entre la esperanza y la desesperaci\u00f3n . A\u00fan con el paso del tiempo en que la sospecha de la muerte era cada vez m\u00e1s cierta , la aceptaci\u00f3n fue muy costosa y la continuaci\u00f3n del proceso de duelo qued\u00f3 inconcluso para much\u00ed\u00adsimas personas . Esto significa la prolongaci\u00f3n de un estado afectivo de continuo desgarro , sin restituci\u00f3n de marcas simb\u00f3licas que permiten ir cerrando la herida . Algunos no lo pudieron soportar , enfermaron (con alta incidencia de c\u00e1ncer y patolog\u00ed\u00adas card\u00ed\u00adacas)y luego murieron . Algunos incluso decidieron quitarse la vida .<\/p>\n<p>A medida que fueron pasando los a\u00f1os , los que seguimos aqu\u00ed\u00ad hemos logrado resoluciones internas de diversos grados de consistencia , que se diferencian caso por caso y por los que pido un respetuoso resguardo .<\/p>\n<p>Otro aspecto grav\u00ed\u00adsimo fue el ocultamiento de la existencia de los ni\u00f1os nacidos en cautiverio y posteriormente , el ocultamiento de la identidad de estos ni\u00f1os dados en crianza mayormente a los propios represores . Maquinaci\u00f3n catastr\u00f3fica desde todo punto de vista para los propios ni\u00f1os &#8211; hoy adultos &#8211; y para las familias que vieron as\u00ed\u00ad reduplicada la ruptura de la cadena generacional , quedando sin sost\u00e9n la transmisi\u00f3n de los legados que cada familia pasa como testimonio simb\u00f3lico de una generaci\u00f3n a otra . Tampoco encuentran donde anclar las expectativas de trascender en la descendencia , m\u00e1s all\u00e1 de la propia muerte . Este delito no prescribe , pero no por eso la situaci\u00f3n se hace menos penosa .<\/p>\n<p>En el plano del derecho positivo , el problema de las sucesiones pretendi\u00f3 resolverse &#8211; ya en democracia &#8211; con una constataci\u00f3n administrativa de muerte supuesta de la persona desaparecida &#8211; a manera de certificado de defunci\u00f3n . Este hecho permiti\u00f3 formalmente ordenar algunas cuestiones familiares referidas a patrimonios y a regularizar nuevas uniones matrimoniales del c\u00f3nyuge superstite , pero sobre una certificaci\u00f3n que no se condice con los requerimientos legales ordinarios .<\/p>\n<p>La tolerancia hacia lo sucedido se instala muy gradualmente . Afectos y pensamientos pasaron alternativamente de aferrarse a destellos de esperanza idealizada a una r\u00e1pida ca\u00ed\u00adda en la denigraci\u00f3n ante los constantes fracasos de la justicia . Del mismo modo sucede en el campo social , donde los efectos de la impunidad se extendieron como ondas expansivas infiltrando todos los \u00e1mbitos del quehacer de la sociedad y que hoy seguimos padeciendo .<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n de las historias familiares y de sus lazos ha sido lenta y dif\u00ed\u00adcil . Hay familias que por las caracter\u00ed\u00adsticas de sus integrantes y sus modos de relaci\u00f3n pudieron tejer las redes de las historias sin ocultamientos . Para otras no fue tan sencillo . Miembros de la familia amplia que en el momento m\u00e1s \u00e1lgido no quisieron o no pudieron ser solidarios no encuentran f\u00e1cil el camino de la reconciliaci\u00f3n . A veces hubo conflictos con los hermanos del familiar desaparecido . Al tratarse de un par generacional , se arrastraron desaveniencias que fueron propias entre hermanos y que quedaron irresueltas , incluyendo en ello el v\u00ed\u00adnculo con los propios padres . En algunos casos la relaci\u00f3n entre familias pol\u00ed\u00adticas ha encerrado rencores y mutuas inculpaciones por el destino de sus descendientes . Para los hijos la reconstruci\u00f3n de la historia de sus padres ha sido muy dolorosa por el peso de la causa de orfandad. Algunos entre ellos se han nucleado en grupos buscando referenciarse en una pertenencia y una identificaci\u00f3n con los ideales de sus mayores . Hay personas que hasta el d\u00ed\u00ada de hoy no pueden levantar el manto del silencio que se impusieron a s\u00ed\u00ad mismos .<\/p>\n<p>En la actualidad es el momento de incorporar informaciones &#8211; adecuadas a las edades &#8211; de la nueva generaci\u00f3n que no hab\u00ed\u00ada nacido a\u00fan cuando sucedieron los duros acontecimientos . Esto se impone como una necesidad subjetiva para los ni\u00f1os y adolescentes actuales que pueden encontrar de esta manera una significaci\u00f3n a las penas enigm\u00e1ticas que impl\u00ed\u00adcitamente circulan al interior de sus familias . Tambi\u00e9n para entender el momento hist\u00f3rico que les toca vivir en la cotidianeidad presente .<\/p>\n<p>Finalmente \u00bfCon qu\u00e9 recursos se puede tambi\u00e9n ayudar a cicatrizar el vac\u00ed\u00ado? Con el compromiso \u00e9tico de la sociedad en su conjunto dado que el problema de la impunidad est\u00e1 referido a hechos intolerables &#8211; donde quiera que surjan &#8211; y que cualquier Estado tiene buenas razones para juzgar . El esclarecimiento del pasado puede ser la posibilidad de cerrar los duelos y ayudar a cicatrizar las heridas de muchas familias pero fundamentalmente es una apuesta al futuro : que el conocimiento de un pasado tr\u00e1gico est\u00e9 al servicio de contribuir a sentar las bases jur\u00ed\u00addicas de un mejor porvenir para todas las naciones del mundo . Muchas gracias por su atenci\u00f3n .-<\/p>\n<p>Buenos Aires \u2013 Berlin 21 de marzo 2001<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>por Luisa                Wettengel<\/strong><\/p>\n<p>Para referirme ante Uds.                acerca de las consecuencias psicosociales de la impunidad sobre                los familiares de las v\u00ed\u00adctimas de secuestro y posterior desaparici\u00f3n                forzada de persona , me permitir\u00e9 hacer una breve descripci\u00f3n                del contexto general en el que la destituci\u00f3n de la ley &#8211;                que se dirige al bien com\u00fan y al derecho a la existencia                &#8211; pudo tener lugar durante la dictadura militar en Argentina. 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