{"id":200,"date":"2000-11-11T16:07:34","date_gmt":"2000-11-11T15:07:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/?p=200"},"modified":"2019-02-20T16:08:30","modified_gmt":"2019-02-20T15:08:30","slug":"ri%c2%ados-montt-el-ungido-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menschenrechte.org\/es\/2000\/11\/11\/ri%c2%ados-montt-el-ungido-de-dios\/","title":{"rendered":"R\u00ed\u00ados Montt : \u00abel ungido de Dios?\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>por Ana Lucrecia Molina Theissen <\/strong><\/p>\n<p>El 26 de marzo de 1984 abandon\u00e9 mi pa\u00ed\u00ads, Guatemala. Junto con mi familia, que estaba asilada en la embajada de Ecuador, hab\u00ed\u00adamos resistido los a\u00f1os m\u00e1s duros. Mis padres buscaban a mi hermano Marco Antonio, un ni\u00f1o de 15 a\u00f1os cuando fue secuestrado por el ej\u00e9rcito el 6 de octubre de 1981 para desaparecerlo hasta el d\u00ed\u00ada de hoy. Eso nos at\u00f3 m\u00e1s a esa tierra de miseria y dolor; dejarla tambi\u00e9n fue abandonarlo a \u00e9l, fue dejar de vivir, salir a respirar otro aire sin pulmones.<\/p>\n<p>Cuando el cerco se cerr\u00f3 sobre nosotros \u2013l\u00e9ase hombres siniestros de civil, sigui\u00e9ndonos por calles y avenidas o estacionados en todas las esquinas de ciudad de Guatemala en una p\u00e1nel blanca- alguien a quien debemos estar a\u00fan en este mundo nos tom\u00f3 y, como pudo, nos salv\u00f3 la vida dispers\u00e1ndonos por todo el continente. Las circunstancias nos reunieron con los a\u00f1os en Costa Rica, un pa\u00ed\u00ads que nos result\u00f3 propicio para recomponer el alma y, tras la sobrevida y las mutilaciones, lograr vivir de nuevo.<\/p>\n<p>Muy pocas cosas cambiaron en Guatemala tras la firma de los acuerdos de paz en diciembre de 1996. Las condiciones que estuvieron en la base del conflicto interno \u2013pobreza extrema, marginalidad, hambre, desempleo, carencia de tierras- permanecen. La justicia tropieza a cada paso con las trampas tendidas por los poderes ocultos. Los magistrados, jueces y abogados honestos contin\u00faan siendo objeto de amenazas y todo tipo de actos hostiles, como los sufridos por la magistrada Mazariegos, de la Corte de Constitucionalidad, y la juez Jazm\u00ed\u00adn Barrios, miembro del tribunal que juzga a los acusados del asesinato de Monse\u00f1or Gerardi ocurrido en 1998.<\/p>\n<p>En el 2000 ocurrieron decenas de acciones intimidatorias contra los actores de procesos judiciales seg\u00fan la Fundaci\u00f3n Myrna Mack, entidad que ha conducido un largo proceso para lograr el castigo contra los militares autores intelectuales del asesinato de la respetada antrop\u00f3loga en 1990.<\/p>\n<p>Ya no hay conflicto interno \u2013cuya magnitud fue inflada desmedidamente por el ej\u00e9rcito para asesinar, masacrar y desaparecer a opositores pol\u00ed\u00adticos y a los pueblos ind\u00ed\u00adgenas entre 1978 y 1996-, pero las organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil denuncian que \u2013durante el a\u00f1o pasado y en lo que va de este- hay otra vez amenazas de muerte, seguimientos, intervenciones telef\u00f3nicas y allanamientos con robos a los que se les quiere disfrazar de hechos criminales comunes, pero en los que una parte importante del bot\u00ed\u00adn es la informaci\u00f3n almacenada en los discos duros de las computadoras o los archivos de papel. La prensa tampoco escapa de este acoso.<\/p>\n<p>Desde 1966 hubo elecciones, con fraude o sin \u00e9l, hasta 1982, cuando un sector del ej\u00e9rcito se rebel\u00f3 contra la corrupta camarilla de los generales Romeo y Benedicto Lucas Garc\u00ed\u00ada. En esos a\u00f1os, el ej\u00e9rcito hab\u00ed\u00ada perdido el control de la represi\u00f3n y la iniciativa en el combate a la insurgencia; proliferaban grup\u00fasculos armados clandestinos y miniej\u00e9rcitos de guardespaldas que mataban y desaparec\u00ed\u00adan a cualquiera, diluy\u00e9ndose el objetivo contrainsurgente de las fuerzas armadas.<\/p>\n<p>R\u00ed\u00ados Montt desarm\u00f3 y desarticul\u00f3 a estos grupos y centraliz\u00f3, planific\u00f3 y organiz\u00f3 la represi\u00f3n. Ofreci\u00f3 actuar con apego a la ley y lo hizo, derogando la Constituci\u00f3n y fabricando un estatuto de gobierno a su medida. Adem\u00e1s su gobierno emiti\u00f3 leyes ilegales que le permitieron, por ejemplo, condenar a muerte a personas inocentes a trav\u00e9s de los llamados \u201ctribunales de fuero especial\u201c cuya composici\u00f3n era secreta al igual que los procesos, los sitios de reclusi\u00f3n y los propios condenados cuyo paradero se desconoc\u00ed\u00ada hasta el momento en que iban a ser fusilados.<\/p>\n<p>R\u00ed\u00ados Montt se proclam\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo como el ungido de Dios para gobernar Guatemala. Su discurso fan\u00e1tico y manipulador de sentimientos y temores religiosos \u2013como pastor de una secta evang\u00e9lica fundamentalista- era recetado por radio y televisi\u00f3n en peque\u00f1as dosis dominicales en las que mezclaba h\u00e1bilmente citas b\u00ed\u00adblicas con mensajes inductores de culpa sobre padres y madres de familia a quienes de antemano achacaba lo malo que pudiera suceder a sus hijos e hijas por no controlar sus actividades ni sus compa\u00f1\u00ed\u00adas. Lo malo no era cualquier cosa; en ese contexto pod\u00ed\u00ada ser un secuestro, la tortura, la desaparici\u00f3n o la muerte.<\/p>\n<p>Entre el 23 de marzo de 1982 y el 8 de agosto de 1983 el pa\u00ed\u00ads fue asolado por el terror contrainsurgente. Las masacres de civiles en el campo -cuyas v\u00ed\u00adctimas fueron en su mayor\u00ed\u00ada ind\u00ed\u00adgenas, sobre todo ancianos, mujeres y ni\u00f1os- eran reportadas como enfrentamientos victoriosos del ej\u00e9rcito con la guerrilla. Las cifras de violaciones a los derechos humanos sobrepasan con creces las de sus predecesores y las de quienes le siguieron en el ejercicio del poder.<\/p>\n<p>El momento del relevo lleg\u00f3 en agosto de 1983 en la figura de otro general, Oscar Mej\u00ed\u00ada V\u00ed\u00adctores, quien debido al profundo desgaste y aislamiento que sufr\u00ed\u00ada el pa\u00ed\u00ads encabez\u00f3 otro golpe de Estado y acab\u00f3 con lo que quedaba de la oposici\u00f3n a trav\u00e9s de m\u00e9todos selectivos m\u00e1s sutiles quiz\u00e1, pero con efectos igualmente desmovilizadores y destructivos sobre el tejido y la conciencia sociales.<\/p>\n<p>El secuestro de la verdad, el robo de la democracia y las libertades y la desaparici\u00f3n de la justicia y los derechos humanos no fueron el producto de acciones sutiles. El cierre de los espacios de participaci\u00f3n, hecho a sangre y fuego durante los a\u00f1os posteriores a la intervenci\u00f3n en 1954 que derroc\u00f3 arteramente<\/p>\n<p>al gobierno del dem\u00f3crata Jacobo Arbenz, llev\u00f3 a una situaci\u00f3n en la que cualquier demanda pol\u00ed\u00adtica, econ\u00f3mica o social que difiriera de los planteamientos oficiales se convirtiera en una lucha a muerte, de modo que lleg\u00f3 el momento en que la confrontaci\u00f3n fue trasladada al terreno militar, campo en el el ej\u00e9rcito ten\u00ed\u00ada todo a su favor. Si las condiciones pol\u00ed\u00adticas descritas \u2013que se sumaron a la miseria y la exclusi\u00f3n en las que viven la mayor\u00ed\u00ada de guatemaltecos- no hubieran propiciado el conflicto interno, los militares habr\u00ed\u00adan buscado la forma de lograr su objetivo: la eliminaci\u00f3n sistem\u00e1tica de todo tipo de oposici\u00f3n mediante acciones perversas que pretendieron justificar con el discurso antisubversivo.<\/p>\n<p>Este largo y despiadado proceso, que termina formalmente en 1996, result\u00f3 en el genocidio contra los pueblos ind\u00ed\u00adgenas y la aniquilaci\u00f3n de generaciones de hombres y mujeres que desde la pol\u00ed\u00adtica, la academia, el arte y el trabajo osaron discrepar con sus obras del pensamiento y el actuar totalitarios en una toma de posiciones que fue, en esos a\u00f1os aciagos, un imperativo \u00e9tico. Estos millares de hombres y mujeres constituir\u00ed\u00adan hoy la cantera para la construcci\u00f3n de la democracia y la paz en Guatemala a la par de quienes ahora nuevamente exponen su integridad en la lucha por la justicia.<\/p>\n<p>El fat\u00ed\u00addico ba\u00f1o de sangre sufrido por los guatemaltecos se reduce a unas cuantas estad\u00ed\u00adsticas: 440 aldeas arrasadas, m\u00e1s de 600 masacres documentadas por la Comisi\u00f3n de Esclarecimiento Hist\u00f3rico auspiciada por la ONU, entre 40 000 y 55 000 personas desaparecidas y alrededor de 200 000 muertas.<\/p>\n<p>Todo el horror y toda la tragedia en unas cuantas l\u00ed\u00adneas. Todo el dolor causado por las acciones perversas de un grup\u00fasculo de generales y coroneles sanguinarios que, guardando las distancias, solamente encuentran paralelo en las perpetradas por los nazis o por los temibles dictadores africanos como Idi Am\u00ed\u00adn. Entre otras fuentes, los informes Guatemala nunca m\u00e1s, del Proyecto Interdiocesano de Recuperaci\u00f3n de la Memoria Hist\u00f3rica de la Iglesia Cat\u00f3lica, y Guatemala : memoria del silencio, de la Comisi\u00f3n de Esclarecimiento Hist\u00f3rico, as\u00ed\u00ad como los testimonios recogidos por el sacerdote jesuita Ricardo Falla en Historia de un gran amor y Masacres de la selva dan cuenta de hechos escalofriantes, dif\u00ed\u00adcilmente atribuibles a seres humanos en las postrimer\u00ed\u00adas del siglo XX, que, guarecidos por el mandato de silencio emanado del poder y acatado por las v\u00ed\u00adctimas y la sociedad entera, posibilitaron la m\u00e1s absoluta impunidad para sus ejecutores.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo alguien tan cruel y sanguinario como el genocida R\u00ed\u00ados Montt fue electo diputado y presidente del Congreso? La sujeci\u00f3n al autoritarismo, tan arraigado en Guatemala, puede ser una de las explicaciones. El intenso terror vivido por los guatemaltecos pudo haber movido irracionalmente a una parte de la poblaci\u00f3n a votar por el general para no exponerse al castigo al que dar\u00ed\u00ada lugar su desafecci\u00f3n. Es una interpretaci\u00f3n posible de hechos como que \u00e9l y su partido, el Frente Republicano Guatemalteco, ganaron en Quich\u00e9, el departamento m\u00e1s castigado con los operativos de tierra arrasada y las masacres.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del miedo y una cultura de la violencia transmitidos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, tambi\u00e9n sus simpatizantes en las zonas rurales, casi todos antiguos miembros de una peculiar milicia que lleg\u00f3 a reducir a un mill\u00f3n de campesinos ind\u00ed\u00adgenas, se encargaron de sembrar amenazas contra los detractores del general, sumando condiciones \u201cobjetivas\u201c a la subjetividad cautiva del autoritarismo de modo que se propiciaron las circunstancias que favorecieron su triunfo. El resultado es un coctel populista\/izquierdista-autoritario \u201cjefeado\u201c por las dos cabezas del actual gobierno guatemalteco: el presidente Alfonso Portillo y el general R\u00ed\u00ados Montt.<\/p>\n<p>En su campa\u00f1a, R\u00ed\u00ados Montt prometi\u00f3 \u201cno mentir, no robar y no abusar\u201c, pero su costumbre de apegarse a la ley cambi\u00e1ndola a su conveniencia lo traicion\u00f3 esta vez. En junio fue alterado el texto de la Ley del impuesto a las bebidas alcoh\u00f3licas reduciendo de forma fraudulenta las tasas acordadas por el pleno del Legislativo. Al igual que en el caso Watergate, con el que ha sido parangonado el esc\u00e1ndalo bautiz\u00e1ndolo como Guarogate, fueron destruidas evidencias tales como el v\u00ed\u00addeo y el audio de la reuni\u00f3n y las notas de las taqu\u00ed\u00adgrafas; tambi\u00e9n fue modificado el diario de sesiones del Congreso. Los diputados opositores al conocerse el texto falsificado inmediatamente interpusieron una demanda de antejuicio ante la Corte Suprema de Justicia; una periodista ten\u00ed\u00ada grabados los debates y aport\u00f3 la prueba material del fraude.<\/p>\n<p>El tortuoso proceso, en el que los imputados recurrieron a diversidad de artilugios para retardar la decisi\u00f3n de la CSJ, culmin\u00f3 en marzo con la aceptaci\u00f3n del antejuicio, lo que abri\u00f3 un cap\u00ed\u00adtulo in\u00e9dito en la historia de mi pa\u00ed\u00ads. R\u00ed\u00ados Montt se enfrent\u00f3 casi solo a la mayor\u00ed\u00ada de la poblaci\u00f3n, incluyendo al CACIF, y a las presiones de la comunidad internacional, sobre todo las provenientes de los Estados Unidos que en forma velada se opone a la continuidad en el poder de alguien que ya no les es \u00fatil.<\/p>\n<p>El proceso contra R\u00ed\u00ados Montt y los diputados y el juicio iniciado el 22 de marzo contra tres militares, el sacerdote Orantes y una empleada dom\u00e9stica acusados del asesinato de Monse\u00f1or Gerardi, toca directamente a una de las ramas del poder casi omn\u00ed\u00admodo instalado en Guatemala desde hace largo tiempo: el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>En Guatemala no existe un ej\u00e9rcito profesional, apol\u00ed\u00adtico y no deliberante, como lo establece la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica. Se trata de una formaci\u00f3n perversa vinculada estrechamente a los m\u00e1s grandes intereses econ\u00f3micos nacionales, representados por el Comit\u00e9 Coordinador de Asociaciones Agr\u00ed\u00adcolas, Industriales y Financieras (CACIF), y de las potencias extranjeras, los que ha salvaguardado con los suyos. Seg\u00fan lo poco que se conoce de \u00e9l, en su interior se libran fuertes luchas de poder entre diversas facciones.<\/p>\n<p>Una de ellas, \u201cla cofrad\u00ed\u00ada\u201c, agrupa a coroneles y generales miembros de las estructuras de inteligencia -como la temida G-2, durante las d\u00e9cadas de los 70, 80 y 90- responsables de millares de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas. Algunos de estos personajes actualmente ostentan cargos p\u00fablicos como ministros, diputados y asesores presidenciales. Entre ellos se cuentan el ministro de Gobernaci\u00f3n Byron Barrientos, miembro de la G-2 desde la d\u00e9cada de los 70 y obligado al retiro por haber participado en un intento de golpe contra el gobierno de Vinicio Cerezo; y, Jacobo Sal\u00e1n, miembro de la cofrad\u00ed\u00ada, jefe del Estado Mayor Presidencial hasta agosto de 2000 cuando renunci\u00f3 para evitarle m\u00e1s problemas a su amigo Alfonso Portillo, seg\u00fan declar\u00f3, debido a que el Departamento de Estado de los Estados Unidos condicion\u00f3 una posible visita de Bill Clinton. Sal\u00e1n es ahora asesor no declarado de Barrientos. en Gobernaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese poder oculto es el se\u00f1alado por distintos sectores en Guatemala como el que est\u00e1 reaccionando de modo tan violento contra jueces y magistrados y contra cualquier otra persona u organizaci\u00f3n que lo enfrente. Es un poder que se ha mantenido intacto y pese a las denuncias reiteradas y las demandas judiciales interpuestas en casos de violaciones de derechos humanos, casi ninguno de sus miembros ha sido investigado o procesado por sus cr\u00ed\u00admenes. Contin\u00faa persistiendo a la sombra de un poder p\u00fablico copado por politiqueros c\u00ed\u00adnicos, corruptos y oportunistas en su mayor\u00ed\u00ada y constituye un remanente del pasado que reverdece y se acrecienta alimentado de impunidad, corrupci\u00f3n, linchamientos, debilidad institucional, ausencia de procedimientos de rendici\u00f3n de cuentas y la carencia de elementos no menos importantes como honestidad, transparencia, veracidad y respeto a las leyes de parte de quienes gobiernan.<\/p>\n<p>Lo ocurrido en Guatemala fue devastador; costar\u00e1 mucho esfuerzo y tomar\u00e1 varias generaciones revertir el da\u00f1o sufrido por todos, v\u00ed\u00adctimas y victimarios, sometidos a un proceso de deshumanizaci\u00f3n del que nadie sali\u00f3 indemne y durante el que se violentaron extremadamente y por tan largo tiempo las normas m\u00e1s elementales de la convivencia humana.<\/p>\n<p>En una situaci\u00f3n l\u00ed\u00admite en la que prevaleci\u00f3 el s\u00e1lvese quien pueda, se afincaron y fortalecieron modos de vida y pensamiento ligados al autoritarismo y la violencia, favorecidos por la tendencia depredadora establecida en el poder. As\u00ed\u00ad, la solidaridad y los fines m\u00e1s altos de la sociedad humana fueron desvirtuados, pervertidos y anulados.<\/p>\n<p>En ese contexto y con tales antecedentes, el proceso seguido contra el general R\u00ed\u00ados Montt era determinante para el rumbo del pa\u00ed\u00ads en el corto plazo. Contra toda esperanza, el 24 de abril del corriente un juez le exoner\u00f3 de responsabilidad en la alteraci\u00f3n de la ley aduciendo que \u00e9l no estuvo cuando el plenario del Congreso la aprob\u00f3 originalmente.<\/p>\n<p>Esta vergonzosa decisi\u00f3n \u2013en la que m\u00e1s que el derecho y la justicia prevalecieron la componenda y el humano temor que parte de la constataci\u00f3n de que se posee un cuerpo agujereable y sangrante- es un golpe m\u00e1s contra cualquier intenci\u00f3n que exista todav\u00ed\u00ada de establecer un real estado de Derecho en Guatemala. Lo contrario hubiese demostrado el surgimiento de una voluntad pol\u00ed\u00adtica hasta ahora in\u00e9dita en mi pa\u00ed\u00ads, marcando el inicio de un proceso de construcci\u00f3n de la institucionalidad y la civilidad en una tierra que contin\u00faa siendo el bot\u00ed\u00adn de unos pocos uniformados, politiqueros, transnacionales y criollos oligarcas. ?<\/p>\n<p>\u201cLo ocurrido en Guatemala fue devastador; costar\u00e1 mucho esfuerzo y tomar\u00e1 varias generaciones revertir el da\u00f1o sufrido por todos, v\u00ed\u00adctimas y victimarios, sometidos a un proceso de deshumanizaci\u00f3n del que nadie sali\u00f3 indemne y durante el que se violentaron extremadamente y por tan largo tiempo las normas m\u00e1s elementales de la convivencia humana.\u201c<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>por Ana                Lucrecia Molina Theissen <\/strong><\/p>\n<p>El 26 de marzo de 1984                abandon\u00e9 mi pa\u00ed\u00ads, Guatemala. 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